Tipos de perito judicial

No hay un límite exacto para la intervención de peritos en un proceso judicial; pueden llegar a participar todos los que se consideren necesarios, siempre y cuando estos aporten información sobresaliente del proceso que se está llevando a cabo, y por supuesto que se relacione con la materia en la que son profesionales.

¿Qué tipo de perito puede formar parte de un juicio?

Son muchas las especialidades o tipos de peritos que pueden intervenir en un proceso judicial, ya que cada uno de ellos ofrece soportes específicos con los cuales puede avanzarse en el caso.

El tribunal únicamente no puede solicitar los servicios de un perito titulado, sino que también puede llamar a cualquier persona que cuente con la experiencia suficiente en un área determinada y puede dar detalles específicos de ella. En pocas palabras, frente a una situación poco frecuente, la cual requiere de conocimientos especiales, el tribunal puede necesitar un peritaje atípico.

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Para poner un ejemplo de estos casos atípicos, supongamos que se ha cometido un crimen en una montaña, y la única persona sospechosa explica que se encontraba en un camino paralelo de donde ocurrió el crimen.

En este caso el juez puede solicitar aun baqueano (persona que conoce los caminos y atajos de un terreno) para que dé información referente a la demografía del sitio, sobre el tiempo en que puede transitarse o cualquier característica singular del terreno debido a que es un experto en este campo.

Si esta persona (el baqueano) le indica al magistrado que es totalmente imposible circular por la zona que indicó el sospechoso, el magistrado puede utilizar este alegato como una prueba pericial. Entre los peritos que pueden influir o ser parte de un proceso judicial podremos encontrar:

  • Peritos médicos.

  • Peritos de seguros.

  • Peritos informáticos.

  • Peritos industriales.

  • Peritos contables.

Sin embargo, aunque son muchos los tipos de peritos que pueden ser parte de un proceso judicial, a todos y cada uno de ellos solo se les exige una cosa: que tengan una formación aprobada y experiencia en la materia en la cual son peritos.

En los casos donde la materia o área de estudio no posea una formación pautada, se exigirá que la persona cuente con la práctica suficiente para comprender los objetivos de la pericia.

Dejando esto de lado, existen 3 tipos de peritos judiciales:

  1. Peritos de parte: este es escogido por cualquiera de las partes que se encuentran en conflicto, el cual se encarga de crear un reporte que sirva como prueba durante el proceso del juicio.

  2. Perito de oficio: este es nombrado por el juez ya sea por voluntad propia o porque ha sido solicitado por alguna de las partes.

  3. Perito dirimente: este tipo de perito puede ser solicitado en ayuda del poder judicial, con el objetivo de aportar su opinión basada en experiencias al momento de existir ciertas diferencias entre los dictámenes realizados por el perito judicial de oficio y el perito judicial de parte. El magistrado escogerá al profesional dirimente del registro pericial que se encuentra oficialmente en el tribunal.

¿Existen diversas clases de informe pericial?

Aunque existen diferentes tipos de peritos, esto no quiere decir que hay diferentes tipos de informe judicial. Esto quiere decir que sin importar el tipo de perito que intervenga en el proceso judicial, ya sea de parte o de oficio, el informe que este realice contará con el mismo valor probatorio.

Esto se mantiene en pie a pesar de que existen diversas entidades que afirman que el informe realizado por un perito de parte no puede tener la misma validez que el que realiza un perito de oficio, ya que estiman que el primero siempre tendrá un cierto grado de parcialidad sobre la defensa de los intereses de quien ha solicitado sus servicios.

De igual forma, tampoco existen diversas clases de informe pericial; el ordenamiento jurídico español no establece ninguna norma para la forma en la que debe realizarse el dictamen pericial, lo cual ha dado lugar a que la mayoría de los informes periciales presentados en un juicio sigan una misma estructura, sin importar si estos han sido elaborados por un perito informático, calígrafo, médico o contable.

El informe siempre será recogido por escrito, el cual dejara constancia de los análisis y las conclusiones a las que ha llegado el profesional en base a las pruebas que ha recibido para llevar a cabo el dictamen.

Además de ellos, el informe debe ser realizado con un lenguaje fácil de comprender, para que así tanto el juez como las partes implicadas puedan leer el informe y comprender plenamente la información sobre el área que ha sido analizada, aunque no posean conocimientos previos sobre ella.