Perito judicial inmobiliario

perito judicial inmobiliario

Bien sabemos que la palabra perito es utilizada para referirse a una persona que tienen experiencias y conocimientos en una ciencia, área o materia. La participación de los peritos en los procesos judiciales es denominada como prueba pericial, ya que ellos se encargan de suministrar información requerida y aclarar ciertas situaciones complejas para que así el juez pueda tomar la decisión más acertada.

Tanto la Ley de Enjuiciamiento Civil como la Ley de Enjuiciamiento Criminal establecen que cualquier persona que desee ser un perito, deberá poseer la titulación oficial de la materia en la cual es profesional; sin embargo, en casos de que la persona no posea un título oficial pero si tenga experiencia en alguna ciencia o área, se le denominará como una persona entendida y no como un perito.

Un perito judicial inmobiliario es una persona que se especializa en materias vinculadas con los inmuebles. Este puede también especializarse en diversos aspectos de la materia, como la valoración que se le da a los inmuebles o en los siniestros de edificios.

Estos expertos poseen conocimientos que han sido reconocidos de forma oficial por medio de los estudios superiores registrados, por lo que tienen la capacidad de proporcionarle la información adecuada a los juzgados, al juez y a los tribunales sobre temas relacionados con los bienes inmuebles.

Un profesional judicial inmobiliario puede ser parte de cualquier proceso judicial en el que la causa de la disputa se encuentre vinculada con un inmueble, ya sea por asuntos de divorcio, herencia, compraventa, entre otros.

Uno de los trabajos más frecuentes del experto inmobiliario es la tasación de un inmueble, definiendo cual es el valor real que posee dicho inmueble en el mercado actual. Debido a esta función, los peritos judiciales son muy solicitados en procesos de divorcios y herencias.

La tarea del perito se encuentra en la elaboración y entrega de un informe pericial, en el cual no debe seguirse un modelo en especial, aun así se recomienda que los dictámenes elaborados contengan las siguientes características:

  • Autores.

  • Descripción del inmueble que se está evaluando.

  • Objetivos del informe.

  • Metodología.

  • Fecha de elaboración y actuación.

  • Resultados.

  • Análisis de resultados.

  • Conclusiones.

  • Orientaciones.

El informe debe ser elaborado con un lenguaje sencillo y fácil de entender, para que así quienes lo lean puedan comprender lo que el perito quiere explicar, ya que esas personas no necesariamente tendrán conocimientos sobre el área analizada.

Funciones del Perito Judicial Inmobiliario

Como hemos visto en párrafos anteriores, el perito judicial inmobiliario tiene varias funciones que cumplir, éstas pueden desarrollarse en muchos ámbitos jurisdiccionales y procedimientos de varios tipos.

Ellos suelen acudir frecuentemente a los juicios de sucesión, donde tienen que valorar un inmueble que son objetos de sucesión hereditaria. De igual forman pueden intervenir en el proceso de valoración de bienes inmuebles en casos de divorcios, como también en otros procesos vinculados con deudas, siempre y cuando esta tenga que ver con un inmueble.

La tarea más frecuente que tiene el profesional inmobiliario es colocarle un valor al inmueble, para ello éste examina el inmueble, su ubicación y las condiciones en las que se encuentra para así determinar un valor específico, acorde al mercado actual.

El tribunal no está en la obligación de atenerse a lo preparado por el perito. Aun así, como se trata de personas con mucha experiencia en el campo, mayormente el magistrado suele tener muy en cuenta lo expuesto en el informe pericial, siempre y cuando no exista algo que ponga en duda la objetividad con la que ha sido elaborado el dictamen.